17 abril, 2026

SANCOR pide su propia quiebra y cesa el pago hace 8 meses a su personal

La cooperativa láctea SanCor atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia. Tras años de dificultades financieras y productivas, la empresa con sede en Sunchales presentó en abril de 2026 un pedido formal de quiebra, lo que marca un hito en la industria láctea argentina. La deuda acumulada supera los 120 millones de dólares y afecta a más de 1.500 acreedores, entre proveedores, entidades financieras y trabajadores.

El proceso judicial se da luego de que SanCor permaneciera en concurso preventivo desde febrero de 2025, intentando reestructurar sus pasivos y sostener la producción. Sin embargo, la caída sostenida en su capacidad operativa y los atrasos salariales —que en algunos casos llegaron a ocho meses— profundizaron la crisis y generaron un clima de incertidumbre entre los empleados y las comunidades vinculadas a sus plantas en Córdoba y Santa Fe.

La noticia del pedido de quiebra generó un fuerte impacto en el sector agroindustrial, ya que SanCor fue durante décadas un referente en innovación y exportación de productos lácteos. Su debilitamiento no solo afecta a los trabajadores, sino también a productores tamberos que dependían de la cooperativa como principal canal de comercialización, poniendo en riesgo la continuidad de numerosas economías regionales.

El desenlace abre un debate sobre la sostenibilidad de las cooperativas agroindustriales en un contexto de alta volatilidad económica y falta de políticas de apoyo al sector. Mientras se espera la resolución judicial, el futuro de SanCor y de sus marcas emblemáticas permanece en suspenso, con la posibilidad de que se pierdan cientos de puestos de trabajo y se reconfigure el mapa de la industria láctea en Argentina.